Las Kellys quieren ponerle coto legal a los “abusos” en las externalizaciones

El colectivo de camareras de piso acudía esta semana al Congreso de los Diputados para presentar su propuesta de LEY KELLY, una iniciativa legislativa que pretende controlar la práctica de empresas del sector turístico que externalizan su actividad propia y que puedan burlar la legislación laboral.

En concreto, las representantes de las camareras de piso se reunían el pasado día 25 de mayo con el grupo Unidos Podemos, cuyo diputado canario, Alberto Rodríguez, se comprometió a dar apoyo a la #LeyKelly en el segundo bloque de enmiendas, según exponen hoy en un comunicado de prensa. Otro de los encuentros tenía lugar con Ángeles Álvarez, del grupo Socialista del Congreso, quien acogía “positivamente” la propuesta y se comprometió a hablar con los responsables de su equipo en materia de trabajo y seguridad social para  estudiar la incorporación de esta propuesta de Ley a modo de enmienda en el curso de la propuesta ya lanzada a instancia de su propio grupo que aborda la materia.

Encuentro con el diputado de Unidos Podemos, Alberto Rodríguez.

Una ley “de sentido común”

Lo que busca el colectivo de trabajadores de piso con esta iniciativa legal que sea aprobada por el Congreso es, según dicen, “dibujar correctamente las líneas entre las externalizaciones y las actividades delictivas sobre cesión ilegal (contratar a un trabajador para que trabaje para otro), actividad prohibida habida cuenta que se considera de enriquecimiento injusto que un empresario trafique, de forma indiscriminada, con plantillas enteras de trabajadores”.

Explican las Kellys que las empresas externas que ofrecen este servicio vienen multiplicándose por el territorio español, “destruyendo el tejido socio-laboral y su justo equilibrio”. Exponen que esta actividad se realiza en medio de “irregularidades” que tienen que ver con contratos semanales, imposibilidad de ejercer derechos de representación colectiva, rebasamiento de las jornadas máximas establecidas, salarios que no obedecen a convenio, o incumplimientos en materia de seguridad y salud, entre otros asuntos.

Consideran que, aunque la empresa hotelera subcontrate el servicio de limpieza de pisos. la empresa “debe seguir vigilando, dirigiendo su actividad principal y objeto de negocio, deberá seguir imponiendo protocolos, procedimientos de trabajo, organizando a la plantilla, estableciendo políticas de trabajo, determinando horarios y jornadas, etc. Es por ello que este tipo de prácticas siempre son ilegales”.

La Kellys anuncian que tienen pendiente establecer contacto y reunirse con los restantes grupos que conforma el arco parlamentario.