Larry Yaskiel documenta la conexión histórica de Lanzarote y Gran Bretaña

La sala de El Fondeadero, en Puerto del Carmen, acogió en la noche de ayer la presentación del libro del periodista, y productor y mánager musical Larry Yaskiel, dedicado a las conexiones históricas entre Lanzarote y Canarias con las Islas Británicas.

El alcalde de Tías, Pancho Hernández, se congratuló anoche en el acto de presentación, dentro de las fiestas patronales de Puerto del Carmen, que Larry Yaskiel fuera vecino de La Tiñosa y el municipio de Tías desde la década de los 80 del pasado siglo XX. Durante su intervención, ante el numeroso público asistente a la sala de El Fondeadero, el alcalde subrayó como Larry Yaskiel ha sido un embajador del municipio y de Lanzarote desde que conociera la isla en sus primeras vacaciones cuando Puerto del Carmen se abría, a finales de la década de los 70,como un destino turístico internacional.

Por su parte, el teniente de alcalde y concejal de Turismo y Cultura, Amado Jesús Vizcaino, dijo en el acto de presentación, que en este nuevo libro se documenta el valor neurálgico que tuvo La Tiñosa como puerto y refugio, en los siglos XVIII y XIX, en sus exportaciones de barrilla, tomate y pieles de conejo al mercado británico. Tanto es la la unión de Lanzarote y Canarias con el Reino Unido que una de las principales zonas de Inglaterra lleva por nombre Canary Wharf, área de importancia portuaria y comercial en Londres por donde operaban los barcos originarios desde las Islas Canarias en los siglos pasados.

Dentro de la programación de las Fiestas del Carmen, en La Tiñosa, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Tías impulsó la presentación del libro The British connection to Lanzarote and the Canaries. 600 years of History / La conexión británica con Lanzarote y Canarias. 600 años de historia. Se trata de un nuevo libro de la colección Crónicas remotas que en esta ocasión ha sido escrito por el conocido periodista y promotor cultural inglés Larry Yaskiel. La obra, de 254 páginas, documenta de manera rigurosa la importancia de La Tiñosa y Lanzarote, y las Islas Canarias, con las islas británicas tras la época de la conquista por los franco normandos en el siglo XV.

El libro de Yaskiel

Este libro de Larry Yaskiel es una descripción, dijo anoche en la presentación el historiador y periodista Mario Ferrer (socio de la editorial Ediciones Remotas) de más de 50 lances históricos, vinculados con las relaciones comerciales, sociales, culturales o políticas entre estos dos archipiélagos vecinos del Atlántico, empezando por la misma llegada definitiva de los europeos a Canarias en 1402, con la conquista de Lanzarote. La teoría de la conexión inicial de Yaskiel, quien ha consultado destacados archivos como el Museo Británico, la Biblioteca Nacional Británica o la Biblioteca Nacional de Irlanda desde los años ochenta del siglo pasado, es novedosa porque establece el primer puente común entre británicos y canarios en los normandos. La unión no solo proviene de que los normandos habían conquistado la corona inglesa varios siglos antes (en 1066 William, Duque de Normandía, invadió Inglaterra coronándose como William I) sino de que con Jean Bethencourt y Gadifer de la Salle (conquistadores de Lanzarote y Fuerteventura para la corona de Castilla) también vinieron varios caballeros ingleses.

Tras la conexión inicial de los anglonormandos, Larry Yaskiel describe en su libro como los siguientes siglos estuvieron marcados por la rivalidad entre Inglaterra y España en el control de las rutas y los negocios con América, de tal manera que fueron varios los ataques navales que sufrió Canarias a manos de navegantes ingleses, incluyendo nombres legendarios como Francis Drake que intentó hacerse con Santa Cruz de La Palma u Horatio Nelson que atacó Santa Cruz de Tenerife. También fue famosa la derrota inglesa en la batalla de Tamasite en Fuerteventura.

A medida que fueron disminuyendo las hostilidades marítimas comenzaron a florecer las relaciones comerciales, que han sido muy intensas en los últimos siglos en varios terrenos: vino, frutas, navieras, industria, turismo, etc. Uno de los grandes pioneros fue el capitán escocés George Glas, quien proclamó la riqueza de la pesca en las aguas circundantes de Canarias. La orchilla y sobre todo el vino fueron productos preferentes en los siglos XVII y XVIII, tanto que el mismo Shakespeare lo nombraba en sus textos y el brindis por la independencia americana se hizo con vino canario. Larry Yaskiel también dedica un amplio anexo del libro a las relaciones de Canarias con las antiguas colonias británicas en América del norte, centrándose en las zonas donde se instalaron los canarios, San Antonio de Texas y Lousiana.

Paralelamente a la labor de los comerciantes, comenzó a aparecer una larga lista de exploradores, escritores o científicos británicos que publicaron textos de diversas naturaleza sobre nuestro archipiélago. Desde estudios como el que firmó el ornitólogo David Bannerman a guías de viaje como las de Olivia Stone o Samler Brown, obras que reflejaban el interés de los primeros “turistas-viajeros” ingleses, entre los que encontraba autores conocidos también, como Agatha Christie. La que probablemente fue la más popular escritora de novelas de misterio del siglo XX visitó con frecuencia Tenerife y Gran Canaria, pero además de Christie, Canarias ha ido recibiendo muchos otros afamados británicos en sus vacaciones durante las últimas décadas, como los Beatles, Winston Churchill o el mismo David Cameron, que vino a Lanzarote varias veces durante sus años de mandato.

Los enlaces comerciales y culturales entre Canarias y Reino Unido se potenciaron aún más en el siglo XIX y principios del XX, cuando en Tenerife y especialmente en Las Palmas de Gran Canaria se estableció un destacada colonia inglesa vinculada a diferentes negocios como el comercio de plátano, el repostaje de carbón para grandes barcos, los inicios del turismo o el desarrollo industrial de Canarias. Apellidos como Miller, Elder o Cologan se vincularon fuertemente al crecimiento de los principales puertos y ciudades de Canarias. Estos prósperos intercambios se frenaron con las guerras mundiales (en la II Guerra Mundial el Foreing Office llegó a planificar la invasión de Canarias) para retomarse con más fuerza en la segunda mitad del siglo XX.

Efectivamente, en las últimas décadas, al calor de la expansión turística, los puentes entre ambos archipiélagos se han multiplicado y fortalecido. A pesar del brexit, en los últimos años los registros de visitantes ingleses no paran de batir marcas históricas y los británicos afincados en las islas llegaron a superar los 43.000 residentes en 2012, un número superior al de la población conjunta de las islas de El Hierro y La Gomera y que equivale a la mitad de la demografía actual de La Palma. En Lanzarote, actualmente, residente unos 8000 ciudadanos británicos, de los que cerca de 4000 son residentes en el municipio de Tías, donde la mitad de su población total ha nacido fuera de España.

Larry Yaskiel, embajador entre Canarias y el mundo británico

Durante más de veinte años, Larry Yaskiel (Londres, 1936) se dedicó a la industria de la música y trabajó como alto ejecutivo para grandes sellos internacionales, con estrellas del rock como Jimi Hendrix, Supertramp, The Who, Eric Clapton, Deep Purple o Bee Gees.

Pero en 1979, unas vacaciones en Lanzarote le llevaron a dar un giro a su vida. Se afincó en La Tiñosa, Puerto del Camen, Lanzarote, y a partir de entonces se dedicó a editar y escribir la revista para visitantes y residentes ingleses en Canarias. Lancelot Island Journal es una de las publicaciones en inglés más veteranas de España y ha servido para que Yaskiel desarrolle una labor como embajador de Canarias ante Gran Bretaña. En estos años ha investigado en múltiples facetas de la historia cultural de Lanzarote y ha ayudado a retomar la conexión histórica canaria con Texas y Luisiana (Estados Unidos), de tal manera que sus textos ha sido incorporados a los repositorios digitales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y se han utilizado en centros escolares de Canarias.

Larry, conocido por su trayectoria profesional como mánager musical, dijo anoche que “ no he abandonado la música. He dejado el rock por el sorondongo”. Su rotunda y cariñosa afirmación fue seguida por una gran ovación del público asistente que puso final a la presentación de este documentado libro.