La dirección de los Centros le declara “la guerra” a las botellas de plástico


Los trabajadores de los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote no volverán a consumir agua en botellas individuales de plástico.

La Entidad ha comenzado a distribuir envases retornables entre la plantilla, primero en las Oficinas centrales y en la Cueva de los Verdes para continuar con el resto de centros, con el objetivo de reducir el consumo cotidiano de este material, según han informado esta semana.

Los nuevos envases son de acero inoxidable.

“La distribución de estos envases”, apunta el presidente del Consejo de Administración de los Centros, Echedey Eugenio (foto de portada) “es un gesto que forma parte de la estrategia que estamos desplegando para reducir nuestro impacto ambiental, trabajando en los consumos asociados a nuestros procesos de manera responsable y adoptando la mayor cantidad posible de medidas sostenibles a nuestros proyectos, sea cual sea su naturaleza y dimensión”.

El consejero explica que esta iniciativa “se suma a la batería de medidas que estamos desplegando para minimizar nuestra dependencia de este material”. Así, Eugenio explica hoy que desde el pasado mes de agosto “se está sirviendo agua embotellada en cristal a los clientes de los bares de los Centros, con lo que esperamos ahorrar el consumo de unas 80.000 botellas de plástico anuales”.

Además, adelanta que “en próximas fechas eliminaremos el plástico en todos los soportes del servicio de cóctel”, y recuerda que durante las dos últimas ediciones de Jameos Music Festival“hemos sustituido los vasos desechables por 4.500 unidades de vasos reutilizables.

Son medidas”, concluye Eugenio, “alineadas con nuestro compromiso con el objetivo plástico 0, una llamada a la responsabilidad individual y corporativa que todos tenemos para reducir la huella de plástico en el planeta”.

Por último, el consejero de los CACT recuerda que las organizaciones ambientalistas alertan sobre el hecho de que el ser humano vierte cada año alrededor de 8 millones de toneladas de plástico al mar, y que cada segundo van a parar al océano más de 200 kilos de residuos de un material que tarda en descomponerse entre los seis meses de un globo infantil y los 500 años de una botella.