Esteban Rodríguez Eugenio es nuevo cronista oficial del municipio de Yaiza

Decía el alcalde de Yaiza, Óscar Noda, que el nuevo cronista de su municipio “compilará toda esa memoria que amenaza con perderse, así, su trabajo altruista es un eslabón más en la cadena de esfuerzo que nos lleva a reclamar para Yaiza el lugar que le corresponde en el concierto de la Isla y de Canarias”.

Eran las palabras del primer edil local antes el público que llenaba la Casa Benito Pérez Armas para asistir al nombramiento de Esteban Rodríguez Eugenio como Cronista Oficial de este municipio sureño, después de que la institución acordara su nombramiento en Pleno hace unas semanas.

Esteban Rodríguez, de 68 años de edad e hijo del pueblo de Yaiza, es el nuevo fedatario público de la vida e historia de Yaiza para recuperar la memoria perdida, escribir el devenir del sur de Lanzarote y contribuir a crear el futuro en base al presente compartido.

Rodríguez se mostró honrado, emocionado e ilusionado de llevar a cabo las tareas de cronista oficial destacando que “las nuevas generaciones deben conocer las vicisitudes que padeció el municipio para que Yaiza sea lo que es hoy”.  

El nuevo cronista asume encantado el compromiso de ser “el archivador viviente del municipio”, como describió su loable misión el presidente de la Junta de Cronistas de Canarias en Lanzarote, Francisco Delgado, que además dejó explícito el espaldarazo del colectivo de cronistas de las Islas a la valía de Esteban Rodríguez y a la decisión municipal.

Sin discurso elaborado y solo con algunas anotaciones en papel, el cronista de Yaiza esbozó con lenguaje directo y popular y poseído de gracia innata, algunas de las referencias a tener en cuenta en el desarrollo de su trabajo, entre ellas, “el buen hacer de personas humildes que se entregaron al bienestar del municipio como Andrés Hernández Mauricio, párroco de 1918 a 1943; el periodista y escritor Isaac Viera; y el vecino del pueblo de Yaiza Evaristo García Bravo”.

Asimismo aludió a la importancia que han tenido los caminos, veredas y parajes naturales en el desarrollo del municipio y supervivencia de sus habitantes. También citó “el arte de la trilla en tareas agrícolas con auténticas expertas, incluso haciéndolo mejor que los hombres de entonces, como Carmen de Ganzo y Nelida Cedrés”.

El cronista estuvo arropado por concejales de la Corporación, familiares y vecinos que abarrotaron la sala principal de la Casa de la Cultura sureña, aunque el Ayuntamiento en previsión del lleno habilitó un salón anexo con pantalla gigante donde la ceremonia fue seguida por más vecinos a través de la transmisión de vídeo. La Agrupación Vocal de Yaiza interpretó dos temas populares de apertura y el himno de Canarias como inmejorable colofón.

Perfil de Esteban Rodríguez Eugenio

El flamante cronista nació en el pueblo de Yaiza y es el único varón del matrimonio formado por Esteban y Margarita, ambos naturales del municipio. Su padre trabajó de cocinero en los barcos y su madre, entre las ausencias del progenitor y las necesidades de la época, sacó adelante a sus hijos en su casa de la calle El Volcán, hoy denominada Cilla.

Hombre de talento sereno y ávido por conocer, comenzó su formación reglada en lo que se denominaba la Escuela Nacional. Más adelante cursó estudios de hostelería, por dos años, en la Escuela de Hostelería del Cabildo de Gran Canaria, obteniendo la calificación y certificación de notable, incorporándose de inmediato a trabajar en los Centros Turísticos dependientes del Cabildo de Lanzarote.

Inquieto, curioso y convencido de la necesidad de mejorar el idioma, se traslado a Inglaterra a trabajar en un hotel rural compaginando trabajo y aprendizaje del inglés con los estudios en el prestigioso Politécnico de la localidad de Scarborough (North Yorkshire), en el que cursa tres años en la especialidad de Organización Hotelera. Su permanencia en el país se prolonga por las ofertas detrabajo en alguno de los grandes hoteles de Inglaterra, de manera que estuvo alrededor de doce años desempeñando las funciones de jefe del servicio de restauración.

Regresa por motivos familiares a Lanzarote en la década de los ochenta, volviendo a su anterior puesto de trabajo en los Centros Turísticos pero esta vez como supervisor, en un momento en el que de la mano de César Manrique se convirtieron en reclamo de fama mundial, pero ni el mucho tiempo dedicado a esta tarea, ni la amistad que mantuvo con el artista lanzaroteño, fueron óbice para que aceptara la invitación a entrar en la banca privada, dado su excelente nivel de inglés, por un corto espacio de tiempo.

A los dos años de prestar sus servicios en Playa Blanca, sale con una excedencia para iniciar la aventura empresarial y asumir la responsabilidad del restaurante La Choza en el Golfo, actividad que no terminó de satisfacerle, por lo que optó por abrir una oficina de asesoramiento y gestión para los extranjeros en Playa Blanca, tarea en la que continúa a tiempo parcial.

Esteban Ramón Rodríguez Eugenio es aficionado al fútbol, a las largas y silenciosas caminatas, devora todo libro que se pone a su alcance y sigue viviendo en la calle trazada sobre la lava, en la casa familiar, donde escribe y recopila datos para su próxima publicación sobre las anécdotas y vivencias del pueblo de Yaiza. Un trabajo lento y largo que pronto verá la luz y que compagina con el de la investigación, pues sus inquietudes ahora son las de señalar y conocer los viejos caminos y veredas; averiguar el porqué de los topónimos, conocer en profundidad los lugares emblemáticos de su Yaiza, de sus montañas, lava y mar.

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