Al César lo que es del César en los aeropuertos canarios

Cuando en Madrid se den cuenta de que nuestros cielos no son sólo el fiel reflejo del buen tiempo que tantas veces vienen buscando cuando eligen  nuestras islas como destino vacacional, entonces empezaremos a entendernos.

Hay que conseguir que de una vez por todas se reconozca que para los canarios, el cielo es nuestra carretera, nuestro nexo de unión y nuestra vía de comunicación con el resto de las islas y con el resto del mundo y, por lo tanto, el avión es nuestro medio de transporte básico, vital.

Si partimos del hecho de que la reciente Sentencia del Tribunal Supremo, de 10 de febrero de 2016, reconoce que el proceso de privatización de AENA, emprendido por el Gobierno Estatal, ha supuesto la efectiva gestión indirecta de dicho ente, así como la plena vigencia y operatividad de la previsión contenida en el artículo 33,13 del Estatuto de Autonomía de Canarias, debemos insistir, en iniciar los trámites políticos y jurídicos para reclamar al Gobierno de España la gestión de nuestros aeropuertos.

Es indispensable y urgente, la incorporación efectiva de Canarias al sistema que se decida para la participación de las Comunidades Autónomas en la gestión de los aeropuertos del Estado español.

Y es que, sin ir más lejos, el aeropuerto de Lanzarote, está entre los diez más rentables de todo el territorio español, sin que ello suponga beneficio alguno para los lanzaroteños.

En Coalición Canaria no hemos dejado de trabajar por Canarias, mientras otros se dedicaban a buscar pareja de baile. Hemos conseguido que se escucharan propuestas tan beneficiosas para nuestras islas como la presentada por la compañera Ana Oramas el pasado 22 de febrero para la modificación del acuerdo de obligación de servicio público para establecer la aplicación de una tarifa plana de vuelos entre islas. Propuesta pendiente aún del sí de la Comisión Europea, y que entraría en vigor en el año 2017 tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Queda mucho camino por recorrer y para ello es necesario que Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario recupere la fuerza que ya tuvo en el Congreso y en el Senado. Que los grandes partidos vuelvan a necesitarnos para sacar adelante propuestas y proyectos directamente relacionados con las verdaderas necesidades de quienes residimos en las Islas Canarias.

Cuando Coalición Canaria se hizo fuerte en Madrid con cuatro diputados y siete senadores conseguimos que se tuviera en cuenta el certificado de residencia a la hora de volar. Entonces nos escucharon y ahora nos tendrán que escuchar.

Afrontamos estas nuevas elecciones siendo de nuevo la única fuerza nacionalista que se presenta en Canarias y lo hacemos orgullosos y con la cabeza alta, porque podemos rendir cuentas a los 2 millones de canarios diciéndoles que aquello que prometimos en la campaña de diciembre lo hemos llevado a cabo. 

Por Samuel C. Martín Morera. Candidato por CC-PNC Lanzarote al Congreso de los Diputados.