Precaución con la pesca o el marisqueo en nuestros riscos

Queremos contar con los mismos “chaploneros” tras las vacaciones. Demasiadas personas pierden la vida -este sábado lo hacía el joven N.G.B en La Graciosa (DEP)- mientras se encuentran pescando o mariscando desde la costa; en muchos casos porque al tener los pies sobre tierra firme infravaloramos los peligros que encierra la mar.

Salvamento Marítimo lanza una serie de consejos que, aunque casi todos conocernos, vamos a recordar:

  • Nunca pesque o marisqué solo. Si cae a la mar nadie podrá dar aviso a los servicios de emergencia. Comunique siempre a sus familiares cuáles son sus intenciones y compruebe tanto la cobertura como la batería de su teléfono móvil.

  • Antes de salir a pescar consulte las predicciones meteorológicas y las horas de las mareas para no quedarse aislado entre las rocas. La regla de oro es “en caso de duda jamás arriesgarse”.

  • Cuando se pesca desde un risco, el suelo escarpado y húmedo facilita los resbalones tanto al desplazarse como al lanzar el aparejo.

  • La falta de luz es un peligro añadido al no poder precisar dónde se colocan los pies. En caso de desconocer el terreno, no se adentre en él, particularmente en noches oscuras y lluviosas.

  • Aunque no es costumbre entre los pescadores de caña, los chalecos auto inflables pueden ser determinantes en caso de caída al agua. No ocupan espacio ni limitan los movimientos, y van provistos de luz y silbato.

  • El alcohol tiene efectos muy negativos sobre el equilibrio.

  • Protéjase del frío siempre con ropas apropiadas. En caso de caída al mar, la hipotermia es un riesgo severo. En el agua, llevar varias capas de ropa, aunque estén mojadas, reduce la pérdida de calor corporal.

  • Cuando se adentre en el agua para intentar retirar una captura o un aparejo embarrado, tenga en mente que se está exponiendo a una acción que ha arrastrado a muchas personas mar adentro.

  • Si observa cómo un compañero ha caído al agua, avise a los servicios de emergencia y siga sus instrucciones. La mejor manera de ayudarle es mantener la cabeza fría y tomar medidas viables. Lanzarse inconscientemente tras él en una mar brava puede también ponerle a usted en un grave aprieto.