Liberados dos ocupantes de un coche en un accidente de tráfico en Yaiza

Tras la salida de la vía, el coche quedó encajado en el volcán a unos 40 metros de la calzada.

Dos de los cuatro jóvenes ocupantes de un vehículo que sufrió en la madrugada del domingo un aparatoso accidente de tráfico en la LZ-2 tuvieron que ser liberados por los bomberos del Consorcio de Emergencias lanzaroteño. Los efectivos del Parque Sur excarcelaban a los afectados cortando la chapa por el lado del chófer, y luego los extraían con ayuda del tablero espinal.

Además de los dos atrapados en el interior del coche, los sanitarios también atendían a otros dos jóvenes que viajaban con ellos. Los cuatro sufrieron heridas de distinta consideración: un joven de 19 años de edad resultaba con un traumatismo en cadera y fractura de tobillo de carácter moderado; otro de la misma edad (19) presentaba una cervicalgia leve; un tercer joven de 18 años tenía un dolor costal leve; y una chica de 21 años de edad sufrió una cervicalgia leve, según los datos facilitados por el Servicio de Urgencias Canario (SUC), que desplazó al lugar una ambulancia medicalizada y dos de soporte vital básico.

El personal del SUC valoraba y asistía a los afectados en el lugar, y luego fueron trasladados -el herido de carácter moderado en una ambulancia medicalizada y el resto en ambulancias de soporte vital básico- al Hospital José Molina Orosa de Arrecife.

El siniestro tuvo lugar sobre las 02:10 horas en el kilómetro 27 de la carretera LZ-2, cerca de las Salinas del Janubio.

Los cuatro accidentados fueron auxiliados por los bomberos y sanitarios lanzaroteños a unos 40 metros de distancia de la calzada, donde había quedado instalado el vehículo tras la salida de vía.

La Guardia Civil realizó el atestado del siniestro.

Desmontan una cerradura y liberan el dedo de un menor

Por otro lado, en la tarde del sábado los bomberos del Consorcio también realizaban una asistencia técnica en la calle Méjico de Arrecife.

Allí, en el interior de una vivienda atendían a un niño de 12 años de edad que tenía el dedo medio de la mano derecha atrapado en la cerradura de una puerta.

Una vez en el lugar, los bomberos tuvieron que desmontar la cerradura y a poner la mano del menor en agua con hielo para bajar la inflamación. Posteriormente sacaban el dedo del pequeño de la cerradura sin ningún problema.