Los deberes del buen vecino

¿Debe y puede una ordenanza municipal buscar imponer las reglas del juego de la convivencia ciudadana en núcleos de población que no superan los 10.000 habitantes? ¿Se hace necesaria?

Los representantes públicos del municipio de Teguise han dicho que sí a estas cuestiones, una futura normativa que afectaría a algo más de 20.000 vecinos en más de diez núcleos de población.

Promueve la institución local una Ordenanza, propuesta por el grupo de Gobierno (CC), y dictada al amparo de lo dispuesto por el artículo 139 de la Ley 7/1985, de 2 Abril, reguladora de las Bases de Régimen Local. El objetivo: “la prevención de actuaciones perturbadoras de la convivencia ciudadana y la protección, tanto de los bienes públicos de titularidad municipal como de las instalaciones y elementos que forman parte del patrimonio urbanístico y arquitectónico del municipio de Teguise frente a las agresiones, alteraciones y/o usos indebidos de que puedan ser objeto, regulándose la sanción de las conductas incívicas y la reparación de los daños causados”, dice el documento.

Según el concejal del Área de Seguridad, Miguel Ángel Jiménez. “Los espacios comunes que compartimos deben ser respetados y conservados por todos, ya que todos somos beneficiarios de ellos”.

Nos recuerda la Institución que los ciudadanos y vecinos tienen derecho a participar en este espacio de convivencia en condiciones de seguridad y salubridad adecuadas, de la misma forma que tienen también la obligación de mantener un comportamiento cívico en el ámbito público, respetando los bienes e instalaciones y haciendo un uso correcto de ellos, con el fin de poder disfrutarlos siempre en perfecto estado de uso y conservación.

En este sentido, “la Ordenanza atiende en gran medida a las quejas y denuncias presentadas por los ciudadanos, que consideran algunos comportamientos inadmisibles”, ha apuntado el concejal de Medio Ambiente.

Oswaldo Betancort, alcalde de Teguise, consideró por su parte que “Teguise tiene que dar ejemplo con respecto al cuidado y respeto de su entorno y medioambiente, y posicionar su imagen como un lugar limpio y agradable para el disfrute de sus vecinos y de los que nos visitan”. No obstante, el alcalde explicó en el Pleno que “cualquier alegación y sugerencia será bienvenida durante el mes de exposición pública del documento”.

Dicen que la recaudación por sanciones sería finalista

Asimismo, cualquier persona podría presentar denuncias que pongan en conocimiento del Ayuntamiento la existencia de un hecho que pueda ser constitutivo de infracción, que irían de leves a muy graves (desde 100 euros de mínimo a 3.000 euros de máximo).

El importe de los ingresos del Ayuntamiento por todas las sanciones impuestas se destinaría a mejorar el espacio urbano como lugar de encuentro y convivencia a través de los programas y medidas de fomento que se establezcan a tal efecto.

En la información sobre esta normativa, el Ayuntamiento no hace referencia a la presencia en su municipio de miles de turistas, a pesar del aparente mayor impacto en la convivencia que genera su masiva presencia en zonas como la de Costa Teguise.