Lanzarote no olvida la trágica muerte de marineros en el “Cruz del Mar”

Han pasado ya 39 años desde el ametrallamiento en 1978 del barco pesquero lanzaroteño “Cruz del Mar”. A pesar de ello, para el superviviente Miguel Ángel Rodríguez, aquellos momentos estremecedores “siempre permanecerán” en su recuerdo. Aquel fue un crimen perpetrado en aguas de Punta de Cabiño que se saldó con la muerte de siete marineros, mientras que otros tres lograban salvar la vida.

Los representantes públicos realizaron la tradicional ofrenda floral, donde Miguel Ángel Rodríguez los acompañó. (En la imagen 3, junto a Pancho Hernández, alcalde de Tías).

Hoy Miguel Ángel tuvo que volver la mirada a aquella encerrona de la vida porque, como cada año, el monumento ‘La luz que nos guía’ -erigido en Puerto Naos (Valterra-Arrecife)- acogió la tradicional ofrenda floral que los lanzaroteños realizan en recuerdo de los siete marineros fallecidos, un acto organizado por familiares y allegados de las víctimas en colaboración con el Cabildo de Lanzarote y las corporaciones locales de la Isla. El encuentro sirvió también para resaltar a todos los pescadores que dejaron su vida en la mar.

El párroco de Valterra, Juan Antonio Gallego, fue el encargado de dirigir unas palabras de recuerdo, un discurso que luego finalizaría -tras la salve marinera interpretada por la Coral Iris del Mar de Valterra- con un ¡Viva la Virgen del Carmen!, que fue secundado por el medio centenar de personas que se concentraban hoy allí.

El párroco de Valterra, Juan Antonio Gallego, fue el encargado de realizar el recuerdo religioso a la memoria de los fallecidos.

Entre el público también estaban reconocidas autoridades políticas insulares y municipales que quisieron sumarse a la ofrenda. No en vano, el Cabildo de Lanzarote, así como cada uno de los distintos ayuntamientos de la isla, obsequian con una corona de flores a este homenaje anual. El consejero insular de Pesca, Antonio Morales, y la alcaldesa de Arrecife, Eva de Anta, tomarían la palabra para subrayar la adhesión de la sociedad al dolor familiar provocado en esta trágica historia que permanece en la memoria colectiva insular.

Autoridades insulares y municipales lanzaroteñas, junto a las componentes de la Coral de Valterra, en el monumento “La luz que nos guía”.