Agricultura buscará mejor trato en las ayudas a la cochinilla y viña en hoyo

Los agricultores lanzaroteños mostraron en la última reunión de la Mesa Insular del Sector Primario la necesidad de que el Gobierno de Canarias negocie con el Gobierno central la incorporación, con “trato diferenciado”, del cultivo de la cochinilla a las ayudas previstas en el POSEI agrícola, así como el aumento de la partida contemplada para la viña en hoyo en el citado Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias, promovido por la Unión Europea.

Para ello, el Cabildo de Lanzarote deberá instar al Gobierno autonómico a iniciar los pasos para incidir en el carácter peculiar de ambos cultivos y su impacto en el paisaje insular.

Asimismo, este foro acordó que el Cabildo Insular solicite al Ejecutivo un aumento de las ayudas para estos dos cultivos contempladas en el Programa de Desarrollo Rural (PDR); así como que los agricultores lanzaroteños cuenten con representación en la Mesa del POSEI, en la de Seguimiento del Régimen Específico de Abastecimiento (REA) y en el consejo de administración de la empresa pública Gestión del Medio Rural (GMR).

Otro acuerdo de la Mesa fue trasladar al Gobierno autonómico la preocupación del sector para subsanar a la mayor brevedad posible las incidencias registradas en las ayudas de la viña, y que afectan a muchos viticultores de la isla, pues los datos de la Consejería no coinciden con los del Consejo Regulador de Vinos.

En esta reunión, el consejero lanzaroteño del Sector Primario, Antonio Morales, también informó del desarrollo del Plan Forrajero a los representantes del sector ganadero presentes en la Mesa, quienes a su vez expusieron su preocupación por la “proliferación de palomas y garzas en la isla, y las enfermedades que estas aves pueden transmitir a los animales en las explotaciones ganaderas”.

Antonio Morales valoró “los resultados positivos que empiezan a verse después de la creación de la Mesa del Dialogo del Sector Primario, una iniciativa que pusimos en marcha para recoger de primera mano las necesidades y demandas de un sector que tradicionalmente carecía de un órgano eficaz, a través del cual poder dar voz de forma unánime a un sector que no atraviesa su mejor momento; este es un modelo participativo y dinámico que permite no solo plantear demandas, sino lo quizá lo más importante, hacerlo con una sola voz”, añadió.