La rehabilitación del Mirador de Haría para nuevo uso se ejecutará este año

El antiguo Mirador de Haría será rehabilitado este año para ejercer como Centro de Interpretación de flora-fauna, ya que el Ayuntamiento ha convocado la contratación de los trabajos para la reforma de las instalaciones.

A través del Plan de Infraestructuras Turísticas del Gobierno de Canarias, la institución que preside Marci Acuña (foto de portada) publicó esta semana el anuncio de licitación para adjudicar a la oferta más ventajosa las obras de rehabilitación, por un importe neto no superior a los 277.196 euros.

Una vez adjudicado, el proyecto tendrá un plazo de ejecución de seis meses.

Imagen exterior, desde la carretera, del Mirador de Haría.

El antiguo Mirador de Haría, en el que colaboró César Manrique, es un edificio situado en el Macizo de Famara, en un enclave que ofrece una bella panorámica del Valle de Haría y de Temisa, así como de parte del propio Macizo, y que tradicionalmente ha supuesto un punto de parada obligada para el visitante.

En este sentido, el objeto del proyecto es recuperar el antiguo Mirador y crear un espacio que sirva, principalmente, de Centro de Interpretación de Haría, al tiempo que cumpla con funciones de información turística, enfatizando la imagen más conservacionista del municipio, dando ejemplo de buena gestión del territorio y de los recursos naturales, y promoviendo el respeto a la naturaleza de quienes lo visitan.

El Ayuntamiento de Haría, a través de este proyecto, ha señalado que intenta consolidar un núcleo de oferta de turismo ecológico, que contribuya a potenciar la flora endémica del Macizo de Famara, además de recuperar especies vegetales que en tiempos anteriores se localizaban en este espacio.

Para ello, se creará un espacio que contribuya a la concienciación ambiental y conocimiento del medio, partiendo de la riqueza botánica y paisajística del área.

Además, se pretende crear un edificio 100% autosuficiente energéticamente y ser un referente arquitectónico que sirva para seguir potenciando las características que nos han hecho dignos de formar parte de la Reserva de la Biosfera, mejorar las condiciones constructivas del edificio para adaptarlas a las nuevas exigencias del Código Técnico de las Edificación y, por último, adaptar las condiciones de accesibilidad y supresión de barreras.