La oposición reprocha al Gobierno la “nula participación” de su presupuesto

La tercera capital de Canarias aprobaba inicialmente este lunes sus cuentas anuales, de 52,8M€, en un debate plenario donde los votos del grupo de Gobierno de Arrecife avalaron una planificación económica a la que se opuso toda la oposición en el plenario (12 votos a favor y 11 en contra).

La mayoría de las intervenciones de los portavoces de los distintos partidos que no gobiernan señalaron hacia la “falta de transparencia” o a la “ausencia de participación ciudadana” en la elaboración del documento como algunas de las principales críticas que se vertieron en un debate largo.

La movilidad ciudadana, la red de aguas pluviales de la ciudad, las inversiones en materia social, las destinadas a asfalto o las dotaciones de infraestructuras en los barrios fueron algunos de los asuntos recurrentes que salpicaron un debate en el que se votaron una a una las decenas de enmiendas presentadas por las formaciones de la oposición, algo que provocó que la sesión fuera finalmente larga y anodina en ese capítulo.

Daniel Castañeda: “Una gran carencia es la vivienda”

Daniel Castañeda criticó en su intervención que estos presupuestos “no son nada participativos”, y señaló al concejal de Hacienda, Samuel Martín, como el responsable “de una jugada en la que la oposición sólo tuvo apenas cinco días para estudiar y aportar algo a las cuentas; y en Semana Santa. Pero nos lo hemos trabajado”. Comentó el edil que estas cuentas son “de corta y pega”, y que ellos sí se habían esforzado en presentar enmiendas al mismo, criticando que exhibieran en el capítulo de inversiones “proyectos como grandes logros, cuando ya vienen de otros ejercicios presupuestarios”.

Casi todas las propuestas de Ganemos Arrecife -presentó más de 20 enmiendas- estaban basadas en aspectos sociales recogidos un informe oficial de la ciudad, el estudio de Exclusión Social redactado desde el Cabildo de Lanzarote.

Pidió el portavoz, de nuevo, una Relación de Puestos de Trabajo en el organigrama municipal, y dejó claro que “una de las carencias más grandes que tiene este presupuesto es la vivienda: “Mantienen la cuantía de partidas que apenas ejecutaron el pasado año (…) Y no saben contemplar la realidad de la gente porque están ustedes en una burbuja”, apostilló Castañeda.

Borja Rubio: “Es antidemocrático, irreal y sin consenso”

El portavoz de Somos Lanzarote, Borja Rubio, tachó de “antidemocrática” la planificación económica de este año, según afirmó, “porque traer los presupuestos en abril es ridículo y demuestra que ustedes no tienen una idea de ciudad. Ya el otro año lo hicieron en mayo, y se les ve cómodos en su incapacidad y en su escaso nivel de la ejecución”, espetó. También reseñó que el grupo de Gobierno capitalino “ha incumplido la ley en materia de participación ciudadana” en el diseño de la cuentas.

Rubio comentó que “hay inercias en las formas de gobernar y demuestra desconocimiento (…) Es un presupuesto partidista, una especie de pegamento entre los socios para intentar unir en los proyectos a los tres socios de Gobierno, sin que exista un proyecto común, sino un reparto entre los partidos que forman el pacto”.

Entre las enmiendas presentadas por Somos Lanzarote en este debate plenario estaba el IBI social, o que se incluyera en las cuentas los ingresos del Museo de Historia de la ciudad; que se hiciera una inversión real en la red de semáforos o que se incrementaran las ayudas de emergencia social en 70.000 euros, entre otros.

Astrid Pérez: “Se trata de un presupuesto mentiroso”

Desde la bancada del Partido Popular, Astrid Përez, reprochó a la alcaldesa Eva de Anta que sus primeros presupuestos fueran, dijo, “de ciencia ficción e inejecutables en medio año (…) Son mediocres, a imagen y semejanza del grupo de Gobierno (CC-PSOE y PIL) que los diseña”. La portavoz popular recriminó a los responsables de elaborar el documento el “no haber negociado con nadie estos presupuestos, ni siquiera con los sindicatos, con lo que vulneran la legalidad”, algo que luego le rebatió la concejala de Personal y portavoz del PSOE, Jimena Álvarez.

Pérez no entendió que la memoria de esta estimación económica local tuviera “sólo folio y medio” de análisis. Y restó mérito a la reducción de la deuda municipal que resaltaba el Gobierno arrecifeño: “Tenemos una deuda de 15 millones de euros, y ustedes no se sonrojan (…) Han bajado la deuda en un 50% gracias el plan de contención del Gobierno de Rajoy, y no por sus medidas económicas”, expuso poco antes de detallar algunas demandas de su partido que, a su entender, no encontraban acomodo en el presupuesto, como los ARUS de Valterra y Titerroy, un asunto urbanístico que calificó de “una vergüenza”.

También respondió al edil de Hacienda, Samuel Martín, cuando éste le recriminó la deuda que generó el PP mientras gobernó. “Ustedes y los que se sientan con usted son los que más han robado en este Ayuntamiento, y me alegro que nos recuerde que intentáramos pedir una gran crédito para invertir, pero no robamos como algunos de sus antecesores”, acusaba Astrid Përez. El PP presentó nueve enmiendas.

Por último, el concejal Andrés Medina declaró en alguna de sus intervenciones que “las obras en los barrios están olvidadas en este presupuesto ya que todo gira en torno al centro de la capitalidad”, y expuso varias de las carencias en materia de infraestructuras que exhibe la ciudad, poniendo especial acento en el mantenimiento de dotaciones en Altavista y Argana. Presentó dos enmiendas, una de ellas a la totalidad porque “no participaron los vecinos ni colectivos” en la elaboración del documento.

Mientras que Delia Hernández, de Ciudadanos, además de cuestionar la “escasa inversión en materia de aguas pluviales y la necesidad de redactar un proyecto que evite que se repitan incidencias en la red”, recordaba la concejala algunas de las limitaciones de tiempo y forma que tuvieron para estudiar estas cuentas. Luego defendería las ocho enmiendas que presentó su grupo.

Andrés Medina, Ganemos Lanzarote y Somos Lanzarote presentaron enmiendas a la totalidad, que fueron desestimadas.