La cabra majorera, una herramienta contra los efectos del cambio climático

La cabra majorera tiene una gran capacidad para adaptarse a zonas con condiciones extremas de temperatura, de hasta 45ºC; donde es capaz de seguir dando leche. Estas cualidades permiten que el caprino canario se consolide como recurso para paliar los efectos del cambio climático y como importante herramienta contra la pobreza en países en vías de desarrollo.

Así lo demuestran varios estudios llevados a cabo por investigadores del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) en Senegal, como resultado del proyecto ‪AGANFRICA, una iniciativa comunitaria del FEDER que finalizó en diciembre de 2015, cuyo objetivo es aumentar la oferta alimentaria en el norte de Senegal, donde las poblaciones nómadas están sufriendo las consecuencias del cambio climático por la disminución de pastos para sus ganados.

Durante el desarrollo del proyecto, se trabajó en ampliar los conocimientos sobre el uso de cultivos forrajeros con poca lluvia como alimento para las cabras.

El programa también contempló la investigación de diferentes alternativas de alimento para el ganado como el uso de residuos orgánicos originados en las actividades agroalimentarias procedentes de la industria cervecera y harinera, de los frutos de tomate y plátano que no se destinan a la comercialización por tener taras, o el suero que se obtiene de la elaboración del queso.

Además del Cabildo de Tenerife colaboraron en este proyecto las instituciones senegalesas, Instituto Senegalés de Investigaciones Agrícolas (ISRA) y Universidad de Thiès.