El servicio de excursiones y el parque móvil calienta el verano en La Graciosa

Los controles policiales de tráfico en La Graciosa, en los que los agentes solicitan también a los “taxistas” tarjetas de transportes y las ITV de los vehículos, han desatado la polémica en un núcleo poblacional donde son contados los propietarios que tienen en vigor sus certificaciones que, en el caso de las ITV, se ven complicadas por la presencia dos veces al año -a veces sólo una- de la inspección técnica del Gobierno de Canarias en la Octava Isla. En cuanto a las tarjetas de transporte, fuentes de la Policía señalan que no han contado con ellas en estos años; “por problemas burocráticos”, según afirman los responsables de las excursiones.

Desde el Ayuntamiento de Teguise aclaran que los controles se vienen realizando a todos los conductores, sin prestar una especial atención a los que organizan las excursiones en 4×4. Incluso el alcalde local, Oswaldo Betancort, al socaire de esta polémica ha reiterado en las últimas horas la petición de solucionar las inspecciones de los vehículos en Caleta de Sebo.

Todo ello se mezcla en un parque móvil que se rige por el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) que está anulado en los tribunales; una reglamentación que ya en su día estableció los criterios para la concesión de licencias administrativas dirigidas al transporte público, al transporte de mercancías o de particulares.

Con el paso de los años, la aleatoriedad que teñía algún punto de esta normativa con respecto a las autorizaciones, junto a la propia anulación del planeamiento, ha provocado que -según reconocen los mismos habitantes de La Graciosa- no se haya atajado el número de coches que transitan en la Isla; aunque nadie acaba de dar una cifra exacta de los existentes entre una población de poco más de 700 habitantes que sigue adoleciendo de una estructura administrativa autónoma que pueda afinar en la capacidad de carga de la Isla.

Ahora, con la llegada del verano, la ciudadanía se multiplica por tres, y surge el malestar porque los controles policiales topan con la ausencia de documentación -e incluso de regulación- de los todoterrenos que prestan el servicio de transporte para cientos de turistas que quieren visitar los parajes gracioseros. Los propietarios de los safaris, parados estos días, solicitan al Ayuntamiento que el control y la regularización comience tras el verano ya que está provocando pérdidas en el sector.

NC observa especulación en la petición de una ITV

Por otro lado, Nueva Canarias ha acusado al alcalde Oswaldo Betancort de “fomentar la masificación indiscriminada” en La Graciosa con la petición de un servicio de ITV. 

“Desde Nueva Canarias llevamos asistiendo atónitos al increíble crecimiento de la especulación y la construcción en La Graciosa. El parque automovilístico ha llegado a superar los 200 coches, cientos de barcos y motos de agua entran y salen de ese paraje protegido, así como cientos de miles de turistas que cada año visitan la isla y dejan su huella, están poco a poco cambiando ese paraje natural, para convertirlo en una playa masificada más, una suerte de parque temático de arena y mar”, denuncian hoy jueves desde este partido.

A juicio de NC, todo esto tiene “un único responsable, Oswaldo Betancort, que se ha convertido en el hombre que fomenta la depredación del territorio y la especulación pura y dura (…). La última de las acciones de este alcalde ha sido solicitar una ITV móvil para instalarla en La Graciosa y que los cientos de vehículos que allí se encuentran puedan pasar la ITV y circular por una superficie que apenas ronda los 29 kilómetros cuadrados”, critican.

NC solicita a aquellos “que aman realmente La Graciosa una reacción conjunta. Somos muchos, tanto gracioseros como conejeros, los que día a día hablamos con tristeza del deterioro de la isla”.

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