El Rancho volvía al templo de la Villa de Teguise en la Nochebuena

La pandereta, el triángulo o la espada son algunos de los instrumentos sonoros de este grupo.

La Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en la Villa de Teguise, volvió a acoger durante la Nochebuena la representación del Nacimiento de Jesús, justo antes de la tradicional Misa del Gallo; un encuentro al que siempre acuden los componentes del Rancho de Pascua local, tras los ensayos de las últimas semanas.

Los ángeles, pastorcillos y la representación religiosa en el templo daba allí la bienvenida a los componentes de un Rancho viejo que mantiene en la Villa la tradición del canto y del baile (el Salto) ante el portal, donde terminan con el besapié y la salida respetuosa de la iglesia.

Esta Nochebuena “trompetera” se ha convertido en un reclamo turístico desde hace décadas; así que la esperada actuación del Rancho viene también acompañada por las instantáneas y la ristra de teléfonos móviles que jalonan el espectáculo.

Nicanor Bermúdez Páez, el joven párroco de Teguise, se estrenaba esta vez en la Misa del Gallo de su nueva parroquia.

El Salto es seña marca de la casa en el Rancho “trompetero”.

Los vecinos escenifican en la Iglesia el Nacimiento de Jesús.