El Gobierno pedirá a ayuntamientos la catalogación de riesgo de sus playas

Calificación de las playas, señalización, redacción de planes de autoprotección o incidencia en la fauna local son algunas de las variables que maneja la Consejería de Política Territorial autonómica en el nuevo Proyecto de Decreto por el que se regulan las medidas mínimas de seguridad y protección que han de cumplir las playas y zonas de baños naturales de la Comunidad Autónoma de Canarias.

La nueva normativa exigirá la actuación de los ayuntamientos en esta materia, algo para lo que la Consejería anuncia que prestará ayuda económica. El objetivo de la planificación es diseñar un sistema integral de protección en playas que prevenga y minimice los riesgos de accidentes de esta naturaleza.

Dicho sistema quedaría integrado en el Sistema Canario de Protección Civil y tendría como principales instrumentos la identificación, el análisis y la evaluación de los riesgos propios de las playas y de los riesgos externos que las afectan, así como la implantación de planes de autoprotección, según explican sus promotores.

Planes de autoprotección

Igualmente, las playas clasificadas con nivel de protección medio, alto y muy alto deberán disponer de un plan de autoprotección, aprobado por el ayuntamiento e inscrito en el Registro Autonómico de Planes de Autoprotección, y todas las playas, sin excepción, deberán disponer de elementos de información o identificación de las condiciones de seguridad de las mismas según corresponda a su riesgo, tales como banderas de identificación y carteles informativos.

Según aparece en el proyecto del futuro decreto, el órgano de la administración pública de la Comunidad Autónoma de Canarias competente en materia de protección civil, además, deberá recoger en un catálogo general la relación de todas las playas de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la información facilitada por los ayuntamientos, y también se deberán articular sistemas de balizamiento específico, sistemas de avisos y comunicados, y la exigencia de un servicio público de salvamento en playas con nivel de protección medio, alto y muy alto.

Entre las funciones de dicho servicio público de salvamento se encontrarían  efectuar la vigilancia, auxilio y salvamento de personas; realizar las acciones y tomar las medidas preventivas necesarias para garantizar la seguridad de los bañistas y la prevención de accidentes e incidentes en las playas; velar por la conservación de las señales y del material destinado a la prevención de accidentes; y velar que las embarcaciones con motor y practicantes de windsurf, esquí acuático o de otras actividades similares circulen por los lugares destinados al efecto.

Peligrosidad de las playas

Además de la catalogación de las playas se tienen que establecer los criterios determinantes para la catalogación, entre los que se encontraría el de peligrosidad de la playa en atención a las corrientes y mareas, la zona de rompientes y olas, la contaminación de las aguas y los peligros por fauna marina, así como el de vulnerabilidad.

En atención a la peligrosidad, además se debe proceder, según la normativa, a una clasificación de las playas distinguiendo entre aquellas de uso prohibido (por suponer un grave peligro para la vida humana, no pudiendo ser utilizadas para el ejercicio del baño ni para deportes acuáticos), peligrosas (en las que se puede tolerar el uso de las mismas con limitaciones y la adopción de medidas de seguridad), y libres.

Para Nieves Lady Barreto, consejera de Política Teritorial, “es importante aprobar lo antes posible esta norma, si bien también somos conscientes de la necesidad de consensuarla con la FECAM para evitar lo que llevó a la suspensión del Decreto regulador de 2003”.

En este sentido, añadió que “hemos adquirido el compromiso con la Federación Canaria de Municipios de asumir el coste del catálogo de playas y zonas de baño, consensuando los criterios con ellos, al tiempo que se encargará un informe sobre el coste económico que puede suponer su implantación para los ayuntamientos canarios”.

La Comunidad Autónoma de Canarias cuenta con 579 playas, según el Catálogo de Playas del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Al margen de la multitud de bañistas que acuden a sus playas y costas durante todo el año, Canarias supone un destino vacacional cada vez más atractivo al albergar algunos de los mejores lugares de Europa para la práctica de determinados deportes náuticos, razón por la cual se posiciona como uno de los mejores destinos turísticos vinculados al mar como fuente de entretenimiento y deporte.