El Cabildo aporta 321.000€ para ampliar la red de pluviales en Playa Honda

El Cabildo de Lanzarote acaba de conceder al Ayuntamiento de San Bartolomé 321.286 euros para la ejecución del proyecto “II Fase de Saneamiento de Playa Honda”.

Según los datos del Consorcio del Agua, se van a ejecutar cinco nuevos ramales para la recogida de aguas pluviales que abarca toda la localidad.

El proyecto amplía la red separativa de drenaje por las calles de calles Botalón, Chalana, Cuaderna, Cordel, Guanarame y Mesana, así como reducirá las aportaciones de la red de saneamiento a la red de drenaje mediante la supresión de aliviaderos de dicha red.

Además, se amplía la captación de agua pluvial mediante la instalación de rejillas de recogida que vinculen el agua hacia los canales existentes, creados en la primera Fase.

Las obras tienen una duración de cuatro meses, una vez se firme, se estima estarán culminadas a mediados de 2018

El presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, espera que “con esta inversión se logra por fin una red de agua de pluviales que evite los desbordamientos que sufre la localidad, además de un sistema coherente con la política europea de saneamiento y medioambiental, al devolver el agua de lluvia al medio natural de forma correcta”.

Según fuentes del Cabildo, el núcleo urbano de Playa Honda se ha desarrollado en los últimos treinta años “sin contar inicialmente con los servicios urbanísticos adecuados, de tal forma que la infraestructura existente se instaló sin un programa preconcebido. Cuando se realizan actuaciones individualizadas no se dispone de información suficiente que permita prever las incidencias que pudieran producirse, como la obra subterránea actualmente prevista. Esto provoca que mientras se realiza una intervención pública si afecta a algún servicio urbanístico, se tiene que localizar, demoler, desviar provisionalmente y reponer finalmente”.

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Imagen aérea de Playa Honda (San Bartolomé).

Añaden que la red de residuales actual dispone de acometidas domiciliarias a las viviendas existentes a las que vierten no solo las aguas residuales de las viviendas, sino que también se concentran las aguas de lluvia caídas sobre los techos y patios de estos edificios, por lo que cuando llueve se incrementa notablemente el caudal circulante en la red de saneamiento, hasta el punto de que es habitual que se desborde la red y las estaciones de bombeo de aguas residuales existentes.

Para evitar el vertido frecuente de estas aguas a la playa, se estima como mejor medida la dotación de esta red separativa de pluviales, según apuntan desde la institución insular.