Ciudadanos cuestiona la capacidad de trabajo del Gobierno en Arrecife

La concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Arrecife, Delia Hernández, cree que “la falta de transparencia, consenso, diálogo y colaboración es una característica inherente al grupo de gobierno del Ayuntamiento de Arrecife”, conformado por CC, PSOE y PIL.

Ponía como ejemplo Delia Hernández el último pleno municipal, que calificó como “vacío de contenido por parte del gobierno municipal, hecho que últimamente se está convirtiendo en costumbre”, dijo. 

En este sentido, Hernández ha reprochado que “el grupo de gobierno no lleva absolutamente nada a los plenos”, a pesar de “todo lo que hay que hacer para mejorar Arrecife”, por lo que “si no fuera por el trabajo de la oposición no existiría debate sobre temas que buscan avanzar en la ciudad”.

Al respecto, la concejal de Cs se ha mostrado crítica con “el despojo de competencias al Pleno para pasar a manos de la señora alcaldesa, Eva de Anta”, respecto a “la aprobación de convenios y encomiendas sin que sea necesaria la participación y reconocimiento por parte de la oposición”, por lo que “la potestad para decidir la tendría únicamente la alcaldesa”.

Y ha añadido que “esto demuestra la poca democracia que se practica en el consistorio y el poco respeto hacia el resto de representantes de los arrecifeños que fueron votados en las urnas”, ya que “se le anula el derecho a decidir”, fomentando así “la opacidad en el sistema”, por lo que “no se entiende para qué existen los plenos si, al final, decide la señora de Anta”.

Por otro lado, Hernández ha lamentado “la inexistencia de entendimiento por parte del plenario para comprender la realidad del pueblo venezolano” para llevar a cabo “una declaración institucional conjunta”, ya que “mientras unos comprenden que lo que allí sucede es una dictadura en toda regla, otros defienden la Asamblea Constituyente promoviendo su legalización”.

Para concluir, la portavoz de Cs ha recalcado que “a día de hoy sigue sin mejorar la gestión del gobierno municipal”, que continúa sin “ser capaz de transformar una ciudad en continuo abandono en una moderna como capital turística de Lanzarote”.