Cáritas denuncia la pobreza estructural existente en la provincia de Las Palmas

Cáritas ofreció este miércoles el balance de su memoria del pasado año 2017.

Cáritas Diocesana de Canarias, que desarrolla su acción en la provincia de Las Palmas, atendió a lo largo del 2017 a un total de 8.396 personas de forma directa, lo que significa, si contamos con sus familias, que la acción de Cáritas ha incidido en más de 21.000 personas.

Así se expuso hoy jueves, 31 de mayo, durante la presentación de la Memoria Institucional 2017, en la que estuvieron presentes el Obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Francisco Cases; el Director de Cáritas Diocesana de Canarias, D. Gonzalo Marrero y la Secretaria General de Cáritas Diocesana de Canarias, Dña. Caya Suárez.

Desde Cáritas se insistía en que la recuperación económica “no se está traduciendo en una mejora de la situación global de las familias vulnerables, pues éstas siguen necesitando de grandes apoyos y acompañamiento”.

En toda Canarias (sumando las atenciones realizadas por Cáritas Diocesana de Tenerife) la entidad dedicada a la acción sociocaritativa de la Iglesia benefició a unas 36.000 personas, según los datos facilitados hoy.

Menos pobres pero más pobres

Son menos personas que las atendidas en 2016, pero se encuentran en una situación de mayor gravedad. La respuesta de Cáritas con las personas que atiende se diversifica y abarca más aspectos de la vida de las familias.

Se trata, según advertían hoy, “de una pobreza estructural, cronificada, de la que es muy difícil salir y que se hereda de padres a hijos”.

Tal y como expresó la Secretaria General de la institución, “acompañamos a las familias y a las personas más vulnerables de nuestra sociedad, fomentando entornos integradores, que combinan la ayuda más asistencial con la promoción de la persona y prestando especial atención a la vulneración de sus derechos.”

Aunque el 65% de las personas que han pasado por sus servicios y proyectos ha recibido alimentos, más de la mitad también ha demandado orientación y escucha; y el 41,80% ha sido atendido desde las áreas y proyectos específicos.

El perfil de las personas que atiende Cáritas

Las mujeres siguen siendo, un año más, las que más se acercan a los servicios de Cáritas.

La edad de quienes encabezan los hogares que acompañamos ha aumentado ligeramente de forma que más de la mitad tiene entre 40 y 59 años y quienes tienen más de 60 años representan al 16,5%, edad en la que, principalmente, se encuentran fuera del mercado laboral y dependen de una pensión pública, en muchos casos insuficiente para mantener un nivel de vida digno.

El 43,7% de las familias atendidas no tienen ningún tipo de ingreso, y la gran mayoría (80,1%) no tiene trabajo o cuenta con un empleo precario (7,2%) que no garantiza unas condiciones de vida dignas, lo que supone un grave problema porque casi la mitad de las personas atendidas (45%) tiene hijos a cargo.

También preocupa a la institución la situación de las personas que viven solas (34,2%), sin redes de apoyo y, muchas de ellas, con pensiones insuficientes.